La palabra egoísta se ha convertido en una etiqueta negativa, pero, ¿por qué?

Ser egoísta es pensar en uno mismo. ¿Acaso es malo?

Pues no. No es malo creer que lo primero eres tú. Eres la única persona con la que te levantarás y te acostarás todos y cada uno de los días de tu vida, por lo tanto, eres la más importante.

¿Es malo querer hacer cosas por y para ti?

¿Es malo pensar en tus deseos e ilusiones?

¿Es malo priorizar tus necesidades?

No, no lo es, todo lo contrario, es necesario para el equilibrio emocional y psicológico.

Los demás. Que poderosa presión.

Ser bueno con los demás. Ser generoso con los demás. Ser atento con los demás. Ser amable con los demás. Ser todo lo que necesitan los demás.

¿Y que pasa contigo? ¿Acaso no crees que pasa factura dedicar tu vida a los demás y dejarte a ti de lado?

¿Sabes qué pasa cuando solo haces las cosas por los demás?

Que te desvaloras.

¿Sabes qué pasa cuando dejas de pensar en tus deseos e ilusiones?

Que te frustras.

¿Sabes qué pasa cuando priorizas las necesidades de los demás?

Que te vuelves invisible para ti mismo.

Quererte, priorizarte y luchar por lo que tú quieres y deseas es el acto de amor más grande que te puedes demostrar. ¿Por qué va a ser malo ser egoísta en esos aspectos?

Además, si no eres feliz, ¿ qué te hace creer que podrás hacer feliz al resto?

La felicidad no está en la entrega constante, está en el equilibrio entre lo que haces por ti y lo que haces por los demás.

Por supuesto que el exceso de egoísmo es malo. Todo en exceso es dañino y contraproducente. Pero ser una persona egoísta, pensar y hacer todo exclusivamente por y para ti, no es lo mismo que tener a veces comportamientos egoístas.

¿Qué es el egoísmo positivo?

  • El egoísmo positivo es saber cuando has de pensar más en ti porque no te mimas ni te cuidas lo suficiente.
  • El egoísmo positivo es saber cuando has de priorizarte porque has dejado de lado tus necesidades.
  • El egoísmo positivo es saber que no siempre puedes estar a la altura de las expectativas de los demás.
  • El egoísmo positivo es reconocer que tu felicidad pasa por quererte más a ti mismo.

He de decir que comportarse de forma egoísta, aunque sea por tu propio bien, no siempre va a gustar a todo el mundo. Habrá personas que lo entiendan y que lo aplaudan y habrán personas, sobre todo las afectadas, que se enfaden o te lo recriminen. No siempre entendemos lo que hacen los demás y de la misma manera no siempre los demás entienden lo que hacemos nosotros.

Y con todo esto, no estoy diciendo que lo mejor sea siempre pensar en uno mismo y de igual a quien afecte y cómo afecte. No, por supuesto que hay que tener en cuenta a los demás, pero tener en cuenta es una cosa y sacrificarse, otra muy distinta.

Cuando sacrificas tu tiempo, tu energía, tu decisiones por lo demás, has de tener presente que pasa factura. Pregúntate si puedes asumir el precio. Pregúntate si puedes asumir el daño.

Pensar en los demás y dar a los demás es algo bueno, claro que sí, vivimos rodeados de personas a las que queremos y amamos y ser generosos con ellos nos produce bienestar y seguridad. Pero, cuando entra en conflicto tu propia felicidad es importante que medites tus decisiones. Nadie merece ser infeliz por nadie.

 

Vani G. Leal

Psicóloga y coach personal.

 

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