Sin darnos cuenta muchas veces utilizamos términos extremos  para referirnos a las personas o términos absolutos para catalogar las situaciones. El pensamiento absolutista es una distorsión cognitiva que utilizamos con más frecuencia de lo que imaginamos.

“Me ha dicho que soy falso/a, es una mala persona”.  Para empezar es solo una opinión y tal vez te lo dice porque considera que te ayuda o cree que debe decirte lo que piensa. Normalmente las personas no somos malas, pero hacemos cosas mal o que no gustan a los demás.

“Ha cedido ante su mujer, es una persona débil”.  No somos débiles o fuertes, las personas tenemos actitudes débiles en unas cosas y fuertes en otras. Las personas somos seguras en unas cosas e inseguras en otras. Las personas somos un abanico enorme de diferentes matices entre débil o fuerte, seguro o inseguro, cobarde o valiente, etc.

 “No he sido capaz de decírselo, soy una cobarde”. Puedes haber tenido una actitud cobarde a la hora de enfrentarte a una situación, pero eso no significa que seas una cobarde .

“Todos los hombre/mujeres son iguales”.¿Conoces a todos los hombres, a todas las mujeres?

“Siempre me suceden cosas malas”.Quizás en las buenas no te fijas o quizás utilizas estrategias equivocadas para enfrentarte a la vida.

 Las palabras que utilizamos condicionan nuestra forma de pensar.No es lo mismo pensar: soy inseguro, a decir: me siento inseguro en esta situación.No es lo mismo decir es mala persona que decir que se ha comportado mal. No es lo mismo pensar: todos los hombres o mujeres son iguales ,a decir: las personas que he conocido tenían esa característica en común.

Aprender a situarse en los intermedios nos ayuda a comprender que las personas no somos una cosa u otra, o que las situaciones no son blancas o negras, sino que hay una escala de grises que también hay que tener en cuenta.

 Intenta hacerte preguntas cuando te des cuenta de que estás siendo extremista en tus pensamientos:

¿Dos personas pueden ver de forma distinta una misma situación?

¿Conceptos como amistad, amor, valiente, sincero, relaciones pueden ser vistos de formas diferentes?

¿Puedo tener una opinión diferente al otro y que los dos tengamos en parte razón?

¿Mi punto de vista es el único importante?

¿Hay más puntos de vista que no solo el mío en lo que pienso o en lo que está pasando?

Si te haces algunas preguntas cuando analizas las situaciones, tendrás una visión más realista y no dramatizarás tanto, ni te enfadarás con tanta frecuencia, ni te sentirás defraudado, ni sentirás tanta desesperanza, ni creerás que todo es malo o negativo.

Aprende a utilizar tu cerebro de forma más positiva para que te ayude a conseguir objetivos en vez de ponerte a ti mismo las piedras en el camino.

Vani G. Leal

Psicóloga y coach personal.

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