¿Te levantas por la mañana y lo primero que haces es mirar el móvil?
¿Miras el móvil a todas horas por si alguien te ha escrito?
¿El móvil se ha convertido es un mini portatil para seguir trabajando?
¿Miras la última conexión de alguien en el whatsaap porque no te ha contestado?
¿Sufres ansiedad si has olvidado el móvil en casa?
Unos cuantos consejos prácticos para aquellos que necesitan desconectar un poco y no saben por donde empezar:
1. Para comenzar, cómprate un reloj y un despertador.  Evitarás unas cuantas miradas al móvil si en tu muñeca pones un reloj para saber en qué hora vives. Y te despertarás con música si decides poner un despertador en tu mesilla de noche.
2. Cuando hagas pequeños trayectos desde tu casa, como ir a comprar pan o al súper de la esquina, déjate el móvil en casa. Éste será un buen momento para pensar en tus cosas sin que ningún whatsaap te desvíe la mente. Meditar en los trayectos es un hábito que se ha perdido y así volverás a recuperarlo.
3. Mientras trabajes guarda el móvil en el bolso, la mochila o la taquilla y revísalo sólo cuando salgas de trabajar. Si alguien te escribe o te llama podrá esperar perfectamente unas horas a ser contestado. No estar conectado a cada momento puede estresarte al principio pero, cuando te acostumbres, notarás un gran alivio al no verte obligado a contestar al minuto.
4. Pon las notificaciones de tu móvil en silencio. Si te suena por cada mensaje, por cada correo, por cada like, por cada me gusta del instagram, ¿cómo vas a desconectar?
5. Aprovecha los trayectos de metro o autobús para leer o para seguir reflexionando sobre lo que empezaste a pensar mientras ibas al súper sin tu móvil.
Vivir conectado es compatible con la tranquilidad si utilizas el móvil solo como un medio para comunicarte y no como una finalidad para el éxito en tu vida.
 bg-liberate
Vani G. Leal 
Psicóloga y coach personal.
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